Retomo el capítulo de niños en la Historia del Arte. Hace poco me topé con ciertas imágenes del Códice mendocino y quiero compartirlas con vosotros. Os pongo en antecedentes sobre quiénes eran los aztecas, su escritura y cómo se organizaban socialmente:
Quiénes eran los aztecas: os sonarán porque fundaron la famosa ciudad de Tenochtitlán (actual Ciudad de México). Por lo tanto, debemos ubicarlos en Mesoamérica hace unos 700 años, en el s XIV. Generalmente llamamos aztecas a los habitantes de los territorios conquistados por Hernán Cortés, aplicando, por tanto, ese término no sólo a los propios aztecas sino también a los mexicas.
Cómo era su escritura: mezclaba pictogramas, ideogramas y signos fonéticos. En sus escritos queda reflejada su propia historia, geografía, economía, religión...
Algunos códices han llegado hasta nuestros días. De ellos el conocido como Códice Borbónico es anterior a la llegada de los españoles. Es un libro-calendario con dos partes, la primera un libro de los destinos (tonalamalt) y la segunda las fiestas de los meses (xiuhpohualli).
También destaca El códice mendocino (el que nos ocupa), quiero destacaros la tercera parte que se dedica al Ciclo de la vida, en ella se observa una mezcla de atributos prehispánicos y patrones europeos. Nos ofrece, por medio de jeroglíficos, el proceso educativo por el que pasaba el niño azteca desde el momento de su nacimiento hasta llegar a convertirlo en un ser responsable para subvenir sus necesidades.
Sociedad: El emperador azteca poseía un poder ilimitado, que abarcaba todas las cosas y todas las personas. Junto a él, los guerreros y sacerdotes formaban el grupo social de mayor poder.
Apenas había grupos sociales intermedios. Si acaso, los comerciantes enriquecidos de la capital, que conseguían ascender intercambiando sus riquezas por prestigio en las fiestas que organizaban y ofreciendo alguno de sus esclavos como victima de un sacrificio ritual (cosa poco frecuente por ser muy costosa).
La mayor parte de la población eran artesanos, agricultores, servidores públicos, etc., que se organizaban en grupos de parentesco llamados calpulli.
También había esclavos que se usaban para el trabajo agrícola, el transporte, el comercio o el servicio doméstico. Algunos lo eran temporalmente, hasta que pagaran una deuda o una condena. Otros eran prisioneros de guerra que podían ser sacrificados a Huitzilopochtli.
Vida cotidiana. Nacimiento y educación (pulsad sobre las imágenes para verlo en detalle)
El folio 57r ilustra una madre que se dirige a su hijo colocado en una cuna. Después de cuatro días marcados por rosetones coloreados, una partera prepara el bebé para un baño ritual (o bautizo) y una ceremonia para darle el nombre. Los símbolos invocados para un niño consisten en flechas, y herramientas de alfarería. Los símbolos invocados para una niña son una escoba, un carretel y una cesta. Tres niños que aparecen a la derecha gritan el nombre del infante.
Cuando el niño nacía, la madre consideraba que había dado a luz a un guerrero, contribuyendo así al universo y a la guerra.
Si la madre moría en el parto, se le recompensaba asignándole el Oeste, el ocaso de los dioses, que es el lugar donde se unirá a las demás mujeres muertas en iguales circunstancias; ellas eran llamadas las cihuateteo.
El folio 57v muestra niños en edades de tres, cuatro, cinco y seis años sirviendo a sus familias con los quehaceres de la casa. Un padre ordena a sus hijos de cinco años a llevar cargas de madera o transportar bienes al lugar del mercado. Una madre le muestra a su hija como sostener la espiral del carretel, el primer paso en las instrucciones de tejedores. La ración para los niños en esta edad es una tortilla.
Juegos: Tenían muchos juegos, tanto para niños como para adultos, entre ellos se encuentran: el juego del Hoyito cocoyocpatolli; las Chichinadas; las Mapepenas; el Patolli; el Tlachtli.
Contrasta esta ternura y cariño con los castigos tan severos que les imponían si eran desobedientes o flojos.
El folio 58v describe el castigo dado a los niños que desobedecían a sus padres. Como ejemplo los niños de diez años eran golpeados con ramas.
La educación era obligatoria. Las chicas eran educadas por sus madres en casa para realizar las tareas del hogar. Sólo las nobles podían ir a aprender a una especie de monasterio donde vivían hasta el momento del matrimonio. Para los chicos había dos tipos de escuelas: el telpochcalli (asistían Jóvenes entrenados para la guerra; Vida menos rigurosa; Estudiantes distinguidos podían pasar al Calmecac; se estudiaba en la escuela pero se iba a dormir a casa), el calmecac (Asistían los Hijos de nobles; Sacerdocio y puestos elevados de administración publica y jurídica; vida de penitencias rigurosas, de ayunos y renunciación) y el cuicalco, escuela dedicada al canto y a la danza. La enseñanza de la religión era muy importante, pero también se aprendía escritura, lectura, historia y música
Los niños llenaban otra función muy importante en esta cultura: la de ser sacrificados a los dioses. Se pensaba que eran mensajeros que se enviaban a los dioses, revestidos de una dignidad casi divina. Era una forma de evitar que los dioses enojados provocaran catástrofes e incluso el fin del universo.
Fuentes para saber más: Los aztecas: sociedad azteca; La educación de los aztecas; La niñez en el códice mendocino; RedIris- Los aztecas
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